Dolor Crónico
Los sobrevivientes de cáncer a veces experimentan dolor continuo después del tratamiento. El dolor crónico (o persistente) puede ser leve o intenso y afectar la calidad de vida. La buena noticia es que ahora existen muchos métodos para tratar el dolor. Asegúrese de informar a su equipo de atención médica si siente dolor. No tiene por qué vivir con dolor.
Causas del dolor crónico.
Las causas del dolor crónico varían, y no todos los sobrevivientes lo experimentan. El dolor crónico puede ser consecuencia del tratamiento del cáncer o de su propagación a otras partes del cuerpo.
- Metástasis ósea: Los sobrevivientes de cáncer de mama, próstata, pulmón, riñón o colorrectal pueden sentir dolor debido a que el cáncer se ha propagado (o metastatizado) a los huesos. Esta es la causa más común de dolor en el cáncer avanzado.
- Neuropatía periférica: Las lesiones nerviosas pueden ser resultado de la quimioterapia, la cirugía o la radioterapia. neuropatía Puede causar dolor, hormigueo, ardor, entumecimiento o debilidad que suele comenzar en las manos o los pies. Los síntomas podrían desaparecer al suspender el tratamiento oncológico. Sin embargo, si los nervios sufren daño permanente, la neuropatía periférica puede persistir. Los medicamentos de quimioterapia, como Taxol, Vincristina, Taxotere, Oxaliplatino y Cisplatino, pueden causar neuropatía periférica. Consulte con su profesional de la salud si le preocupan los posibles efectos secundarios de su medicamento.
- esteroides: Los esteroides, administrados como parte del tratamiento contra el cáncer, pueden causar dolor óseo crónico. Pueden debilitar los huesos, lo que puede provocar adelgazamiento óseo (osteoporosis) e incluso dolor óseo. Consulte con su equipo de atención médica si tomó esteroides durante su tratamiento contra el cáncer para determinar si podría tener riesgo de dolor crónico.
- Radioterapia y cirugía: Estos tratamientos pueden provocar diversos tipos de dolor agudo (de inicio rápido, intenso y de corta duración) y crónico. Estudios han demostrado que el tratamiento inadecuado del dolor inmediatamente después de la cirugía puede retrasar la recuperación y provocar la aparición de dolor crónico.
Hable con su equipo de atención médica
Contacte a su equipo de atención médica de inmediato si presenta dolor nuevo o que empeora, entumecimiento, hormigueo o ardor en las manos o los pies. Además, infórmeles si sus analgésicos actuales dejan de surtir efecto o no funcionan tan bien. Asimismo, infórmeles lo antes posible si presenta inflamación dolorosa (linfedema) en un brazo o una pierna.
Es importante recibir el mejor tratamiento posible para el dolor. Si el dolor se intensifica, puede ser más difícil de controlar. Su profesional de la salud necesita suficiente información para evaluar correctamente su dolor. Muchos profesionales de la salud piden a los pacientes que califiquen su nivel de dolor mediante una escala: una calificación de cero significa ausencia de dolor y una calificación de 10 representa el nivel más alto de dolor.
El dolor puede afectar su capacidad para dormir, comer, trabajar y pasar tiempo con sus seres queridos y amigos. Informe a su equipo de atención médica cómo el dolor está afectando su vida. Su equipo de atención médica debe escucharlo y hacerle preguntas sobre la naturaleza y la frecuencia de su dolor. Es posible que sea necesario realizar pruebas para identificar la causa del problema. Puede que se necesiten varios métodos para encontrar el que mejor alivie su dolor.
Usted merece recibir una buena atención para el dolor. Asegúrese de que su profesional de la salud tenga la experiencia y las habilidades necesarias para tratar su afección específica. Algunos enfermeros y médicos se especializan en el manejo del dolor, como los fisiatras y los anestesiólogos. Si cree que su profesional no puede controlar su dolor eficazmente, solicite una derivación a un especialista en dolor.
Informe a su proveedor de atención médica sobre los síntomas del dolor
- Dolor nuevo o diferente.
- ¿Con qué frecuencia y durante cuánto tiempo sientes el dolor?
- Dolor e hinchazón en un brazo o pierna.
- Dolor, entumecimiento, hormigueo o sensación de ardor en las manos o los pies.
- Localización del dolor.
- Cuánto duele (en una escala de 0 a 10).
- Localización y frecuencia del dolor.
- ¿Qué hace que el dolor mejore o empeore?
- Si el dolor afecta su capacidad para dormir, comer o realizar actividades diarias.
Preguntas que debe hacerse sobre el manejo del dolor
- ¿Su equipo de atención médica toma en serio sus informes de dolor?
- ¿Su proveedor de atención médica le ha dicho qué puede estar causando su dolor?
- ¿Le han informado sobre todas las opciones de tratamiento del dolor?
- ¿Entiende los beneficios y riesgos de cada opción de tratamiento?
- ¿Está usted involucrado en las decisiones sobre el manejo de su dolor?
- ¿Le han derivado a un especialista en dolor por un dolor persistente?
Medicamentos para tratar el dolor
El dolor oncológico suele tratarse con uno o más medicamentos. Si le preocupa tomar ciertos medicamentos, consúltelo con su profesional de la salud y su farmacéutico. Pregunte sobre el uso prolongado de medicamentos y sus efectos secundarios, como alergias, estreñimiento, sedación, deterioro de la memoria u otras reacciones.
- Para el dolor leveMedicamentos como el acetaminofén o los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) pueden aliviar el dolor. Algunos de estos medicamentos, como el ibuprofeno o el naproxeno, se pueden comprar sin receta médica.
- Para dolor moderadoPodrían necesitarse medicamentos que combinan un opioide (a veces llamado narcótico), como hidrocodona u oxicodona, con acetaminofén o aspirina. Vicodin y Percocet son ejemplos.
- Para el dolor intenso: Generalmente se necesitan medicamentos que contienen solo un opioide (a veces llamado narcótico), como morfina, oxicodona, fentanilo o metadona. Estos narcóticos pueden administrarse por vía oral o intravenosa (o, en ocasiones, ambas).
- Para el dolor de huesos: Cuando se asocia con cáncer metastásico, el tratamiento para el dolor óseo puede incluir esteroides para fortalecer los huesos, conocidos como bifosfonatos. (La radioterapia y la cirugía también pueden ser muy eficaces para aliviar los síntomas).
- Medicamentos antidepresivos: La amitriptilina y la duloxetina, por ejemplo, pueden ser muy útiles para controlar el dolor crónico.
- Gabapentina y pregabalina: Desarrollados originalmente para tratar la epilepsia, también se pueden utilizar para el dolor crónico, incluido el dolor neuropático causado por lesiones nerviosas.
- Anestésicos tópicos: Los parches de lidocaína para el dolor, por ejemplo, pueden ser útiles en algunos casos.
Opciones complementarias para el alivio del dolor
Los tratamientos complementarios (también llamados medicina alternativa u holística) incluyen masajes, acupuntura, meditación, biorretroalimentación o hipnosis. Para algunos tipos de dolor, las almohadillas térmicas, las compresas frías o calientes y los masajes pueden ser calmantes y ayudar a reducir el dolor.
Un proveedor de atención médica puede recomendar asesoramiento Para ayudar al paciente a sobrellevar el dolor u otros síntomas angustiantes. El estrés puede empeorar el dolor y disminuir el efecto de los analgésicos.
Para conocer más sobre este tipo de terapias, comuníquese con el Instituto Nacional del CáncerHable con su equipo de atención médica si le interesa añadir un método de tratamiento complementario. Infórmeles sobre los suplementos y las hierbas que desea probar. Algunos tipos de tratamientos complementarios pueden interferir con los tratamientos recetados por su médico.
Otras opciones de tratamiento del dolor
Biorretroalimentación Es un método que utiliza la mente para aliviar el dolor. Ejercicios de respiración, técnicas de relajación, yoga, tai chi, qigong, visualización, meditación o ejercicios de imaginería guiada también pueden ser efectivos. A veces, hablar con amigos, reír o escuchar música puede ser una distracción útil del dolor.
Para el dolor intenso, se utiliza una técnica llamada bloqueo nervioso A veces se considera. Este procedimiento puede implicar la inyección de una sustancia directamente en un nervio o alrededor de él, o alrededor de la médula espinal. Estos procedimientos impiden que los nervios dañados envíen señales de dolor al cerebro, de modo que no se sienta. Los bloqueos nerviosos pueden ser eficaces para controlar el dolor en personas con cáncer avanzado o afecciones nerviosas muy dolorosas. Sin embargo, estos procedimientos pueden presentar complicaciones graves.
Hable con su profesional de la salud sobre los beneficios y riesgos antes de cualquier tratamiento para decidir qué es lo mejor para su situación. Cada sobreviviente responde de manera diferente a las estrategias de manejo del dolor. La comunicación abierta con su equipo de atención médica puede ayudarles a decidir juntos qué es lo que mejor funciona para controlar su dolor.
Preguntas para hacerle a su equipo de atención médica sobre los medicamentos
- ¿Cómo se llama el medicamento?
- ¿Cuánto debo tomar (dosis y concentración)?
- ¿Cuándo debo tomarlo?
- ¿Debo comer antes de tomarlo?
- ¿Este medicamento tiene algún efecto secundario?
- ¿Este medicamento interferirá o reaccionará con otros medicamentos que tomo?
- ¿Existen otros tratamientos?