Relaciones durante el tratamiento
Para quienes viven con cáncer, los cambios que afectan los roles y las relaciones en su vida diaria pueden ser especialmente difíciles. El tratamiento del cáncer puede causar un cambio en el nivel de energía. Los efectos secundarios podrían afectar la percepción que tienen de sí mismos. Lo que es más importante para ustedes podría cambiar. Es posible que tengan menos tiempo y energía.
Si el cáncer y las preocupaciones sobre su vida le resultan abrumadores, busque la manera de hablar con las personas de su entorno. Hablen sobre las razones por las que ellos o usted podrían estar actuando de manera diferente. Hablar de sus preocupaciones y sentimientos desde el principio puede ayudar a resolver los problemas antes de que se descontrolen.
Cómo obtener ayuda con sus relaciones
Si el estrés empieza a acumularse en su relación, considere buscar ayuda de un trabajador social o consejero colegiado. Es posible que pueda afrontar mejor los desafíos y concentrarse en su recuperación si se siente apoyado por los demás.
Señales de una falla en la comunicación:
- Malentendidos o desacuerdos frecuentes.
- Uso de críticas, sarcasmo o insultos.
- Menos expresiones de amor y afecto.
- No querer pedir la ayuda o el apoyo necesario.
- Sentirse herido por cosas que un ser querido dice o hace.
- Retraimiento físico y emocional por parte suya o de su ser querido.
Relaciones de cónyuge o pareja
Los cónyuges o parejas suelen ser la principal fuente de apoyo mutuo. El nivel de apoyo que sienten los seres queridos se ve afectado por la capacidad de hablar abiertamente sobre sus preocupaciones y desafíos. Sentimientos como el miedo, la ira o la culpa pueden acumularse si se interrumpe la comunicación. La angustia que siente una persona puede afectar el nivel de estrés de la otra. Con el tiempo, los altos niveles de estrés pueden tensar una relación. Hablar abiertamente es la mejor manera de romper este ciclo. (Ver Comunicarse con su pareja.)
A algunas personas les resulta difícil pedir ayuda. Quizás no quieran que otros asuman nuevos roles y responsabilidades. Esto suele ocurrir con quienes siempre han sido quienes ayudan a los demás. En este caso, un paciente con cáncer puede intentar realizar tareas que son demasiado desafiantes emocional o físicamente. Sin embargo, una parte importante del proceso de recuperación es recibir la ayuda necesaria.
A algunas personas les preocupa el estrés que sienten sus seres queridos. Podrían intentar proteger a los demás al no compartir información ni sentimientos. Podrían evitarse planes importantes. Si siente que no puede hablar de ciertos temas con sus seres queridos, pídale ayuda a alguien de confianza. Un trabajador social, un capellán de hospital o un miembro de su grupo religioso pueden brindarle el apoyo que necesita.
A veces, puede pensar que sus seres queridos y amigos son demasiado protectores. Otras veces, los efectos a largo plazo del tratamiento del cáncer, como la fatiga o el dolor, pueden ser difíciles de comprender para los demás. Si se ve saludable o el cáncer está en remisión, es posible que otros quieran olvidarlo para volver a la normalidad. Las personas afectadas por el cáncer a menudo encuentran útil hablar de estas experiencias con otras personas que han pasado por experiencias similares.
Relaciones de pareja
Las citas, con o sin cáncer, pueden ser complejas. En las relaciones con amigos, existen componentes psicológicos, sociales y emocionales. En las citas, la intensidad suele ser aún mayor.
Las personas con cáncer pueden tener que lidiar con problemas que pueden complicar las citas. Algunas pueden tener problemas con la imagen corporal y vivir con incertidumbre sobre el futuro. A otras les puede costar aceptar los cambios que el cáncer ha causado en sus vidas. Lidiar con todas estas preocupaciones por su cuenta puede ser difícil. Intentar salir con alguien y compartir pensamientos y sentimientos íntimos sobre estos temas puede ser difícil.
Preguntas que debes hacerte sobre las citas
Si descubre que pensar en citas le resulta difícil, hable de sus sentimientos con amigos de confianza, seres queridos o un consejero profesional.
- ¿Qué importancia tiene para usted tener citas o estar en una relación?
- ¿Cuánto piensas en las citas?
- ¿Qué tipos de pensamientos y sentimientos tienes cuando piensas en citas o relaciones?
- ¿Cómo te sientes cuando sales con alguien?
Los grupos de apoyo para personas con cáncer ofrecen un entorno seguro para compartir experiencias con otros sobrevivientes, aprender nuevas maneras de afrontar situaciones difíciles y hablar sobre sus emociones. Los miembros comparten diferentes estilos de afrontar el estrés y adaptarse a la vida con cáncer. (Ver Conocer a otros como tú.)
Comenzando una nueva relación
Si está soltero, podría tener inquietudes sobre cómo iniciar nuevas relaciones durante el tratamiento contra el cáncer. Quizás le preocupe que algunas personas no sepan cómo manejar la situación. Podría tener dudas sobre si es justo involucrarse con alguien nuevo en este momento de su vida. Tenga en cuenta que nadie puede saber qué sucederá en el futuro en ninguna relación.
Opciones para saber cuándo contarle a alguien sobre su cáncer:
- Espera a contárselo porque quieres conocerlos mejor antes de compartir algo que consideras muy personal.
- Dígales inmediatamente que terminen con esto y verá cómo reaccionan.
- Tómate las cosas caso por caso y dile a la gente que estás saliendo cuando sientas que es el momento adecuado.
Tendrás que decidir cuánto compartir sobre tu diagnóstico con cada persona en tu vida. Si no estás seguro de qué decir, habla con un amigo o un consejero sobre cómo te sientes. Es probable que los demás te comprendan y te acepten. (Ver Cómo contarle a los demás sobre su cáncer.)
Niños y adolescentes
Es probable que los niños y adolescentes necesiten ayuda para afrontar la amplia gama de emociones que acompaña al cáncer, como la tristeza y el miedo. Hablar abiertamente con ellos sobre el cáncer y el tratamiento puede ayudar a reducir el estrés. Permítales seguir haciendo preguntas y hablando de la experiencia. Permítales que también les pregunten sobre sus sentimientos. La edad y la personalidad de un niño influyen en la frecuencia con la que querrá hablar. Bríndales información clara y concreta. Asegúreles que sus necesidades seguirán siendo atendidas. Los niños y adolescentes necesitan sentir que pueden continuar con sus actividades e intereses.
Ayude a los niños a hablar y expresar sus sentimientos de diversas maneras. Esto puede incluir trabajar con el arte, la música o la escritura. La actividad física también puede ayudar a liberar la tensión emocional. Permitirles continuar con su vida de la forma más normal posible será beneficioso.
A veces, un niño necesita apoyo adicional. Un familiar, un amigo de confianza o un maestro podrían ayudarle. Si el niño o adolescente está muy angustiado, busque la orientación de un trabajador social colegiado, un psicólogo infantil o un psiquiatra.
Formas de ayudar a los niños y adolescentes a afrontar el cáncer
- Hable abiertamente sobre la enfermedad con los niños y adolescentes.
- Proporcionar información concreta y apropiada para la edad del niño.
- Ayude al niño a discutir y expresar sus sentimientos.
Contacte con una organización sin fines de lucro contra el cáncer para obtener recomendaciones de buenos programas para niños y adolescentes. Aquí tiene algunos buenos lugares para empezar:
- Campamento Kesem Es un campamento de verano gratuito para niños con un padre o madre con cáncer. Los campamentos de una semana ofrecen a niños de 6 a 13 años la oportunidad de divertirse y ser niños.
- CureSearch para el cáncer infantil Es un recurso en línea gratuito para familias que enfrentan el cáncer infantil. Este sitio web ofrece información para ayudar a las familias a aprender sobre los tratamientos y cómo manejar las emociones que conlleva el cuidado de un niño con cáncer.
- Livestrong en la escuela Puede ayudar a los niños, a sus amigos y a sus seres queridos a afrontar el cáncer. Busque en línea planes de clase gratuitos para docentes. Las lecciones enseñan a los niños (de kínder a 12.º grado) sobre el cáncer de una manera esperanzadora e inspiradora.
Los adolescentes y adultos jóvenes (menores de 40 años) suelen tener inquietudes muy específicas durante su proceso de cáncer. Muchos adolescentes y adultos jóvenes se preocupan por temas como:
- Reingreso a la escuela.
- Regreso a la fuerza laboral.
- Cobertura del seguro.
- Preocupaciones sobre las relaciones.
- Planificación familiar y cuestiones de fertilidad.
El Fondo Ulman contra el Cáncer para Adultos Jóvenes Ofrece información y servicios de apoyo para ayudar con muchos problemas exclusivos de los adolescentes y adultos jóvenes.